jueves, 17 de septiembre de 2015

POZA EL SALTO. VIDEO

El Manantial El Salto se encuentra ubicado entre el Cantón San Francisco Hacienda y el Cantón Amulunco a 5 Km. del Centro de la ciudad de Santiago Nonualco. Este salto de agua tiene una caída de aproximadamente cinco metros de altura; el cual cae en una poza que tiene una forma semi-redonda; en la parte baja de ella se encuentra una vertiente conocida como El Chagüite, que en temporada de invierno y verano, el agua se ve cristalina, en esa vertiente se pueden observar tortugas, jutes, chimbolos, camarones y cangrejos. La flora es sobresaliente en este lugar como árboles de flor de amapola, conacaste, ceiba, jiote y plantas silvestres como la verdolaga de río. Para llegar a este lugar, puede ser a través de vehículo o por medio de autobús sobre la carretera que conduce a San Pedro Nonualco y a Santa María Ostuma. La entrada del Manantial El Salto se debe de pasar por caminos vecinales de algunas casas de familias que viven cerca del lugar. Generalmente el clima de este lugar es fresco y húmedo.
EL SALTO, CASA PEÑA Y LA CUEVA DEL INDIO AQUINO ESTAN A DOS DILÓMETROS DE DISTANCIA. A LA REDONDA. EN INVIERNO, LA VEGETACIÓN ES EXHUBERANTE Y HAY NACIMIENTO DE AGUA ABUNDANTE. Calle a San Pedro Nonualco en km. 6 está la entrada a los tres lugares. Cantón AMULUNCO.- EN BUS: RUTA 135 QUE VIENE DE SAN SALVADOR 133 QUE VIENE DE ZACATECOLUCA

CERRO TACUAZÍN Y CUEVA

Este Cerro se encuentra ubicado en la misma dirección de la Casa Peña, a unos 30 minutos de la misma, para llegar al lugar se debe caminar por senderos; por lo que se pasa por medio de cultivos de los pobladores cercanos al lugar. Desde la cima del Cerro se puede apreciar una vista panorámica en la que se puede observar toda la vegetación de los cantones cercanos, la Autopista de Comalapa, El Aeropuerto de Comalapa, la Zona Franca Industrial, la carretera que conduce a San Pedro Nonualco y Santa María Ostuma, el Volcán de San Vicente, Cerro El Rosario y La Puerta del Diablo. En este lugar el Rey de los Nonualcos Anastasio Mártir Aquino, buscó refugio, pues el boscoso lugar alentaba la esperanza de pelear indefinidamente para aniquilar a sus enemigos, (Fuerza Armada). Algunos pobladores cercanos al lugar comentan que en ese cerro se encuentra perdida la corona que le quitó a la imagen de San José en la iglesia El Pilar, de la ciudad de San Vicente, donde se coronó como Rey de los Nonualcos.
El Manantial El Salto se encuentra ubicado entre el Cantón San Francisco Hacienda y el Cantón Amulunco a 5 Km. del Centro de la ciudad de Santiago Nonualco. Este salto de agua tiene una caída de aproximadamente cinco metros de altura; el cual cae en una poza que tiene una forma semi-redonda; en la parte baja de ella se encuentra una vertiente conocida como El Chagüite, que en temporada de invierno y verano, el agua se ve cristalina, en esa vertiente se pueden observar tortugas, jutes, chimbolos, camarones y cangrejos. La flora es sobresaliente en este lugar como árboles de flor de amapola, conacaste, ceiba, jiote y plantas silvestres como la verdolaga de río. Para llegar a este lugar, puede ser a través de vehículo o por medio de autobús sobre la carretera que conduce a San Pedro Nonualco y a Santa María Ostuma. La entrada del Manantial El Salto se debe de pasar por caminos vecinales de algunas casas de familias que viven cerca del lugar. Generalmente el clima de este lugar es fresco y húmedo.
CUEVA DEL INDIO AQUINO
La Cueva del Indio Aquino se encuentra ubicada en el Caserío Los Lovatos del Cantón Santa Cruz Loma, situado a 10 Km. del Centro de la ciudad de Santiago Nonualco, aproximadamente a 30 minutos. La Cueva está cercana al Cantón Las Ánimas. La fiesta patronal del Cantón Santa Cruz Loma es el 22 de febrero, en honor a la Virgen María. La Cueva del Indio Aquino se encuentra aproximadamente a 40 minutos del Cantón por lo cual se debe caminar por senderos para llegar al lugar. En esta cueva el Indio Anastasio Mártir Aquino tenía su cuartel general y en ella se escondía de la Fuerza Armada de la época, que lo buscaba para darle muerte. El indio luchaba por la liberación de los indígenas, por un mejor trato humano y por la devolución de las tierras que les habían robado los terratenientes. Algunos pobladores del lugar comentan que la cueva tiene su salida en el Departamento de San Vicente y otros dicen que no hay ninguna linterna que alumbre dentro de la cueva. Generalmente el clima de este lugar es fresco, ya que está sobre el cerro denominado El Pleito, con una altura cercana a los 540 metros sobre el nivel del mar.

CASA PEÑA: SANTIAGO NONUALCO

RISMO (LUGARES DESTACADOS) CASA PEÑA La Casa Peña es una saliente rocosa enorme que se encuentra ubicada en el Cantón San Sebastián Arriba, situado a 8 Km. del centro de la ciudad de Santiago Nonualco. Este Cantón se encuentra a 300 metros sobre el nivel del mar, y era conocido como Sabana Grande o sea “Lugar donde se cultiva el tabaco a gran escala” y luego fue sustituido por el actual, a la llegada de los padres misioneros. Su fiesta patronal es el 21 de enero en honor a San Sebastián Mártir. El nombre de este lugar turístico se debe a la historia de Anastasio Mártir Aquino, quien fue un líder indígena salvadoreño que encabezó la insurrección de los Nonualcos, un levantamiento campesino en El Salvador en el año de 1833; fue en este lugar donde él tenía como refugio para su estructura militar de las fuerzas indígenas. Para llegar a este Cantón se necesita un vehículo de doble tracción debido que, el desvío que conduce hacia este lugar tiene mucha pendiente y la calle es empedrada. La Casa Peña se encuentra aproximadamente a 45 minutos del Cantón, por lo que hay que caminar por calles empedradas y senderos. Generalmente el clima es fresco debido a la vegetación del lugar.

BATALLA DE LOS NONUALCO

A BATALLA DE LOS NONUALCOS 100 ARRIBA, 100 ABAJO Y ADELANTE SANTIAGUEÑO LA BATALLA DE LOS NONUALCOS 100 ARRIBA, 100 ABAJO Y ADELANTE SANTIAGUEÑO Titulo: la batalla de los Nonualcos 100 arriba, 100 abajo y adelante santiagueño Medidas: 37.50 metros de largo por 3.20 metros de alto Artistas: Antonio Ramírez, Herber Orellana y Henry Hernández alumno del taller "Expresión Arte Nonualco”. Vayan nuestras más sinceras felicitaciones al párroco del lugar por su iniciativa de rescatar la historia de nuestra nación y con ello contribuir al crecimiento del acervo de la comunidad y proyectar la historia de una nación y su cultura a través de las artes. Algo de nuestra historia que quizá no conozcamos muchos. Antecedentes Después de la declaración de independencia de las provincias del Reino de Guatemala en 1821, se formó la República Federal de Centro América (1824), que tuvo una difícil existencia. Los encuentros entre liberales y conservadores, entre los caudillos locales, la falta de recursos y una organización precaria, entre otros, eran caldo de cultivo de violencia a lo largo y lo ancho del istmo. La necesidad de llevar recursos al Estado obligaba a aplicar una serie de medidas económicas que eran de total desagrado a las mayorías, entre ellas los tributos y expropiaciones. Esta última, especialmente, golpeaba a los indígenas que durante la época colonial al menos tenían asegurada una parcela de tierra. Así, este grupo, que ya desde los primeros años de la llegada de los españoles se encontraba en desventaja dentro de la organización social, lo estaba aún más debido a la agitación de los primeros años de independencia. El gobierno de El Salvador tuvo que implementar medidas antipopulares en 1832, tales como una contribución directa sobre la propiedad inmueble y la renta. También el constante reclutamiento forzoso era de desagrado general. Todo esto dio paso a que el descontento se desatara, dando lugar a la proliferación de alzamientos populares y asaltos a cuarteles. Una de las principales rebeliones ocurrió en San Miguel, pero acaecieron otros intentos en Chalatenango, Izalco y Sonsonate que fueron controlados. La rebelión Fue en Santiago Nonualco donde se realizó el principal alzamiento a comienzos del año 1833 encabezado por Anastasio Aquino, quien exhortaba a desobedecer al gobierno. A finales de enero, el caudillo logró reunir un ejército de proporciones suficientes para presentar batalla. Es probable que reuniera unos 3.000 hombres. El comandante de la vecina ciudad de San Vicente, J.J. Guzmán, recibió órdenes de sofocar la rebelión, pero en el primer intento terminó emboscado. Otro ataque, realizado el 5 de febrero, también fracasó. Al tener noticia de esta última derrota el comandante Guzmán huyó. Mientras tanto, en la ciudad capital de San Salvador, el jefe político Mariano Prado, al verse incapaz de sostener la situación, depositó el poder en el Vice Jefe Joaquín San Martín. Este nombramiento provocó descontento entre las filas militares, por lo que la tropa abandonó la ciudad. La localidad quedó sumida en el caos, y el mismo San Martín tuvo que resguardarse para salvar su vida. Por su parte, Aquino no recibió las noticias del desorden que reinaba en la capital; de haberlo conocido, la ocupación no hubiera sido difícil. Con sus tropas acantonadas en Zacatecoluca, decidió partir a la vecina San Vicente el día 14 de febrero. En este lugar los vecinos de la ciudad se apresuraron a resguardar todo objeto de valor. Con dos tropas —una al mando de su hermano y otra de un amigo— arribó la madrugada del día 15 bajo condiciones amigables pues los habitantes prefirieron no enfrentarlo. El rebelde tuvo la intención de quemar la ciudad por haber recibido desde allí los primeros ataques, pero desistió ante la intervención de un antiguo amo para el cual había servido. Aquino fue nombrado por sus parciales como Jefe Político de San Vicente, pero ni con esto impidió un saqueo general a la ciudad. De acuerdo a la tradición popular, Aquino se dirigió a la Iglesia de El Pilar y, después de quitarle la corona a la imagen de san José, se la colocó en su propia cabeza y se proclamó como Rey de los Nonualcos. Asimismo, en Tepetitán se le proclamó "Comandante General de las Armas Libertadoras", y emitió su Decreto de Tepetitán el 16 de febrero. El pequeño código regulaba con duras penas el homicidio, robo y vagancia, entre otros; además, tenía un apartado para la protección de las mujeres casadas o recogidas, una sección notable por la situación de desventaja en que se encontraba la mujer en esa época. Por otro lado, el Gobierno trataba de llegar a un acercamiento con el sublevado para que depusiera sus armas bajo la intermediación de dos sacerdotes: uno de ellos, de apellido Navarro, tuvo contacto con Aquino, sin obtener resultados. No obstante, las autoridades lograron reunir un ejército para enfrentar a Aquino, agregándose a las tropas habitantes de San Vicente, con la intención de vengar el saqueo. Uno de los comandantes, el Mayor C. Cuellar, quiso enfrentar por sí solo al rebelde, pero salió derrotado. De acuerdo al folclore, Aquino se le abalanzó al grito de "treinta arriba, treinta abajo, y adentro Santiagueños" que probablemente se refería al lugar que ocupaban sus tropas al momento del ataque. Fue la mañana del 29 de febrero que se libró la batalla decisiva en Santiago Nonualco entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes, quienes se presume estaban siendo diezmados por una enfermedad. Aprovechando la situación, el coronel J. López mandó un ataque general que dispersó a los insurrectos, pero no se logró la captura de Aquino. Para atrapar al rebelde, se propuso perdón a las vidas de quienes revelaran su paradero. A pesar de que hubo negativa de sus parciales, hubo alguien que lo traicionó y logró ser capturado el 23 de abril. Aquino sería trasladado a Zacatecoluca donde fue juzgado y condenado a muerte. En la ciudad de San Vicente se ejecutó la pena por decapitación. La cabeza del insurrecto fue colocada en una jaula con el rótulo: "ejemplo de revoltosos".

sábado, 11 de enero de 2014

SANTIAGO NONUALCO: SU CUNA





Los orígenes del poblado se remontan a la época prehispánica, y fue un importante núcleo de la etnia nonualca. Para 1576 un informe establecía que había allí una notable producción de cacao, y diez años después el comisario de la orden de San Francisco, fray Alonso Ponce, lo describía como un «gran pueblo» por el número de habitantes.2
Para 1740, el alcalde mayor de San Salvador, Manuel de Gálvez, establecía los residentes en «70 mulatos, soldados de una compañía para la guarda de la costa, y 210 indios tributarios (alrededor de 1,050 individuos)». Según Pedro Cortés y Larraz, el año 1770 Santiago Nonualco era la cabecera del curato homónimo y comprendía además a San Pedro Nonualco, Santa María Ostuma y San Juan Nonualco, además de las haciendas del Volcán, Las Palmas, El Pradizal, Las Ánimas, San Pedro, Santa María, San Juan y El Rosario. Su población era estimada en 465 familias, es decir, unas 2.363 personas distruidas en 346 familias de indígenas (alrededor de 2.363 individuos hablantes de nahuat) y 119 familias de ladinos (unos 650 personas).2 Para 1786 pasó a formar parte del partido de Zacatecoluca.
Para la época republicana, Santiago Nonualco perteneció al departamento de San Vicente (1824-1836), Distrito Federal (1836-1838), San Vicente (1838-1839), La Paz (1839-1842), San Vicente (1842-1845), La Paz (1845-1847), partido de Olocuilta de San Salvador (1847-1852), y finalmente a La Paz.
El poblado es el sitio adonde nació el insurrecto Anastasio Aquino, quien el año 1833 acaudilló una sublevación en contra del gobierno salvadoreño, y también el lugar en el que se libró su última batalla en el río Güiscuyulapa.2 Otras insurrecciones se desataron en los años 1840 y 1846, por Petronilo Castro, esta última sofocada por Gerardo Barrios. Hubo otro motín en 1848. Para el mes de junio de 1857, se expandió la peste del cólera, de la que se culpó a los ladinos, ya que se expandió el rumor que ellos habían envenenado las aguas de fuentes y ríos. Los moradores decidieron atacar a Zacatecoluca en represalia, pero fueron persuadidos por el cura Narciso Monterrey.
De acuerdo a un informe municipal, en 1858 habitaban en el sitio 6.320 personas cuyas «calles de la población -dice ese documento- son desarregladas; algunas de ellas se encuentran empedradas». Entre los edificios destacaban la Iglesia Parroquial, la iglesia del Calvario, el Cabildo con techumbre de teja, la escuela y el convento y «un panteón amplio con cercos de adobe, muy nuevo».
Adquirió el título de villa en 1870, y el de ciudad el 5 de junio de 1920.

jueves, 15 de agosto de 2013